El Seminario

El Instituto

23/06/2026

El seminario del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote se encuentra en Gricigliano, en Toscana, cerca de Florencia y a menos de 300 km de Roma, en la Villa Martelli, residencia renacentista edificada y transformada por la familia de los condes Martelli. Es allí, bajo el patronazgo de san Felipe Neri, donde se forman los futuros canónigos del Instituto.

El espíritu de nuestra Casa de Formación

Conferencia en el seminario
Conferencia del Prior general a los seminaristas.
Providencialmente situada entre Roma y Francia, en esa Toscana cuya incomparable naturaleza sirve de engaste a algunas de las maravillas del arte cristiano, la Casa de Formación Sacerdotal del Instituto se propone preparar a los futuros sacerdotes según el espíritu de la Iglesia. Ese espíritu es el de Nuestro Señor Jesucristo mismo, transmitido a lo largo de los siglos en la Tradición, las decretales de los papas, los cánones de la Iglesia y los concilios. Esta obra de formación es vital para la Iglesia, para las almas y para el mundo, que más que nunca necesita sacerdotes bien formados. El fin particular del Instituto es la promulgación, la difusión y la defensa, en todos los aspectos de la vida del hombre, del reinado de Cristo Nuestro Señor, Sumo Sacerdote, Camino, Verdad y Vida. (De las Constituciones)

Bajo el patronazgo de nuestros santos patronos

Los seminaristas se forman bajo el patronazgo de san Francisco de Sales, de san Benito y de santo Tomás de Aquino. San Francisco de Sales, tan atento a la persona para elevarla a la Verdad, los guía en la pedagogía necesaria para nuestra época ; san Benito les enseña la regularidad y el orden en la acción, para realizar la obra civilizadora del Evangelio mediante la sagrada liturgia, fuente y cumbre de la vida cristiana ; santo Tomás de Aquino, el Doctor Común, les permite profundizar y vivir esa Verdad que deberán llevar al mundo.

Los años de formación

El estudio en el seminario
Siete años de estudio: espiritualidad, filosofía y teología.
La formación para el sacerdocio se extiende a lo largo de siete años : un año de espiritualidad, dos años de filosofía y cuatro años de teología. La enseñanza, de tradición tomista, la imparten profesores procedentes de las universidades romanas, de la Sorbona y de la Facultad de filosofía del IPC de París, así como sacerdotes del Instituto. Santo Tomás de Aquino, Doctor Común de la Iglesia, sigue siendo el maestro de esta formación doctrinal.

Una formación integral

El rosario en el seminario
El contacto diario con Nuestro Señor, corazón de la vida del seminarista.
La formación abarca a todo el hombre. En el plano intelectual, además de la filosofía y la teología, los seminaristas estudian las lenguas, en particular el francés y el latín. En el plano humano, adquieren la cultura general y las maneras sacerdotales, y participan cada día en un trabajo manual en la casa y en el parque. En el plano espiritual, en fin, el más importante, la vida del seminarista es un contacto diario con Nuestro Señor mediante la santa Misa, el oficio divino, el rosario y la oración ; allí se estudia la liturgia latina tradicional no solo en su historia y sus rúbricas, sino en su sentido profundo y su fuerza.

Una jornada en el seminario

La Misa conventual
La santa Misa, centro de la jornada del seminario.
Marcada por la campana, la jornada une la oración, el estudio y el servicio. Se abre con la oración y la santa Misa, su centro ; el oficio divino, cantado en el coro, la jalona de hora en hora hasta las completas, que la cierran en la paz. Entre los oficios encuentran lugar el estudio, las clases y el trabajo manual ; las comidas en el refectorio y la recreación forman también a los futuros canónigos en la vida común, en la responsabilidad, la obediencia y la caridad fraterna. La Villa Martelli ofrece a esta vida un marco digno : alojamientos para los seminaristas, un amplio refectorio, una gran cocina, aulas y una sala de conferencias.