Vocaciones

La oblatura

« Oblato » significa « el que es ofrecido ». Los Oblatos del Instituto son miembros de pleno derecho que, sin recibir el sacerdocio, consagran su vida al servicio del Instituto y de sus sacerdotes. Se les llama a veces los « ángeles custodios de los sacerdotes ».

Una vocación de entrega total

Miembros de pleno derecho del Instituto, con los derechos y deberes que ello conlleva, los Oblatos no reciben la ordenación sacerdotal, pero ponen todos sus talentos al servicio de la comunidad y de los sacerdotes. Según sus dones y su formación, son maestro de ceremonias, sacristán, organista, maestro de coro, director artístico, profesor, cocinero… Cada uno sirve allí donde es llamado, con un espíritu de caridad y generosidad.

En la tradición de los clérigos

A lo largo de toda la historia de la Iglesia, algunos hombres han sido recibidos a su servicio mediante la Tonsura, luego las órdenes menores y mayores (portero, lector, acólito…). Mediante estas etapas y la gracia sacramental que les es propia, su humilde servicio se convierte en una verdadera participación en el sacerdocio de Cristo. Los Oblatos del Instituto renuevan esta venerable tradición.

Una vida espiritual intensa

La vida del Oblato se enraíza en una vida espiritual intensa: recepción frecuente de los sacramentos, asistencia diaria a la santa Misa, participación en el Oficio divino, oración mental, Adoración del Santísimo Sacramento y Rosario diario. Como todos los miembros del Instituto, vive la espiritualidad salesiana de san Francisco de Sales, su patrono principal, hecha de dulzura, caridad y alegre ofrenda de sí mismo.

Formación y disponibilidad

El Oblato recibe una formación completa adaptada a su servicio: latín, francés, canto gregoriano, órgano, enseñanza, cuidado y embellecimiento de las iglesias, mantenimiento de los edificios. Siempre disponible, va allí donde y cuando sus superiores lo llaman, practicando en todo la generosidad del corazón.

Un joven que presiente esta llamada a servir a Dios y a la Iglesia en el Instituto, sin ser llamado al sacerdocio, puede ponerse en contacto con el Instituto para saber más.